Slaanesh
Slaanesh
Historia
Slaanesh es el Dios del Caos de la lujuria, el exceso, el dolor, el placer, la perfección y el hedonismo. Su nombre deriva de Slaaneth, que en la lengua del Caos significa "Señor del Éxtasis" o Príncipe del Placer y el adjetivo correcto para aquello que se refiere a Slaanesh es "slaaneshi".
Slaanesh suele aparecer con una forma femenina en su derecha y masculina en su izquierda, con dos pares de cuernos surgiendo de su fluido cabello dorado. Sin embargo, puede adoptar cualquier forma, ya sea masculina, femenina, hermafrodita o asexual. Es conocido por multitud de títulos, como Príncipe del Caos, Príncipe del Exceso, Príncipe del Placer y Señor de las Delicias Oscuras. Entre los Eldar, que nunca dicen el nombre del Dios, sólo es mencionada con los nombres de La Sedienta, La Que No Es Nombrada, El Gran Enemigo, La Gran Serpiente, etc.
El Palacio del Placer de Slaanesh
El Palacio de Slaanesh es el reino de Slaanesh dentro de la Disformidad. Aquellos que se atreven a entrar en este dominio se arriesgan a quedarse atrapados en sus retorcidas delicias para toda la eternidad.
El territorio del Príncipe Oscuro está dividido en seis dominios, dispuestos en círculos concéntricos alrededor del Palacio del Placer. Sólo se puede llegar al Palacio atravesando todos los anillos:
- El Círculo de la Avidez juega con la avaricia del intruso.
- El Círculo de la Gula viene después, y juega con el deseo del intruso por deliciosas comidas y vinos.
- El Círculo de la Carnalidad es donde residen los perfectos deseos del corazón, probando al extremo la rectitud del individuo.
- El Círculo de la Supremacía viene a continuación. En él, el viajero es saludado por rugidos de adulación, siendo tentado con el poder absoluto sobre los demás.
- El Círculo de la Vanagloria es el penúltimo anillo. El intruso se enfrenta a su imagen idealizada, y si siente aunque sólo sea una pizca de orgullo, se quedará por siempre atrapado en este círculo.
- El último anillo, que no posee nombre, es el más peligroso. Es un lugar divino, dentro del cual se encuentra un ambiente aparentemente perfecto. Cada segundo que pasa llena al viajero de felicidad, pero descansar y disfrutar del placer por un sólo segundo causa un coma inmediato, y se acaba muriendo en una felicidad pasiva.
Una persona puede caminar por los círculos durante siglos, pero no puede ceder ni un segundo a sus deseos, pues caerá irremediablemente. Si uno es capaz de pasar con éxito todos los círculos, llega al Palacio y al propio Slaanesh. Es imposible para los mortales mirar al Dios sin perder de inmediato su alma, pues todos los que lo ven se convierten voluntariamente en esclavos de cualquiera de sus oscuros caprichos.
Demonios
Demonios Menores
Los Diablos de Slaanesh aparecen como una mezcla profana de criaturas, unos seres quiméricos de pesadillas que han adoptado una forma física. Los Diablos exudan un almizcle soporífero y los placeres narcóticos enlazando las mentes mortales con el arrobo de los sueños. Cuando un mortal sucumbe al estado de euforia dulce, un Diablo desgarra a su víctima sin resistencia y con gran cuidado.
Monturas
La Máscara, Heraldo de Slaanesh
